Alberto Cebrián y El Batallador y Granada: el rey era "un gran guerrero, pero estaba muy bien formado"

El escritor y periodista oscense presenta su tercer libro en Santos Ochoa, "una gesta al más puro estilo de la literatura caballeresca"

07 de Marzo de 2025
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Alberto Cebrián presenta El Batallador y Granada

La evolución literaria de Alberto Cebrián confirma una línea de coherencia desde El Bazar Infinito, un ensayo o, como a él le gusta definirlo, "reportajes literarios" en alineación con su formación como periodista. "Todos han tenido mucho de historia. El primero era historia de la humanidad, cogiendo de todo el globo terráqueo, y estaba vinculado con el comercio marítimo, las relaciones entre Oriente y Occidente, especialmente las rutas marítimas". Y El Embrujo Mediterráneo "estaba centrado en el Mar Mediterráneo y más orientado a analizar, describir y contar lo que ha habido a lo largo de la historia en cuanto a mitos, arte y literatura".

En Santos Ochoa, este jueves, ha presentado El Batallador y Granada, su primera novela histórica que viene acompañado de efemérides, y es que en marzo se cumple el 900 aniversario de la preparación de la expedición en Uncastillo y "como tal partió en septiembre. Duró nueve meses nada más y nada menos. Se fue con miles de personas, caballeros, soldados de a pie, todas las personas de servicio, y se trajo a miles de habitantes para poblar el territorio aragonés, del reciente Reino de Aragón. Es una expedición muy desconocida, tremenda, muy atractiva y se acercó hasta Granada, Córdoba, el Mar de Alborán... Una gesta al más puro estilo de la literatura caballeresca".

Alberto Cebrián reflexiona sobre el doble viaje. "Por una parte, es el periplo que lleva Alfonso el Batallador con toda su hueste, y al mismo tiempo se hace un recorrido por los hechos históricos de aquella época y, al mismo tiempo, por acontecimientos vinculados con el actual territorio aragonés".

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La personalidad de Alfonso el Batallador no deja indiferente a nadie que se acerque a su figura. "Tremenda. Nos quedamos siempre con que era un gran guerrero, pero al mismo tiempo hay que decir que estaba muy formado y tenía dotes políticas y diplomáticas, porque, una vez conquistado el territorio, tienes que negociar, utilizar prebendas, privilegios, tanto a caballeros como a la población para asentar esos dominios. Era un personaje histórico y al mismo tiempo legendario de primer orden, podríamos decir en términos futbolísticos de champions league".

Reivindica también el levantamiento de los estigmas de aquellos tiempos. "Es una época la Edad Media injustamente tratada. Era una época violenta, es cierto, como cualquiera de la historia de la humanidad, pero se dice mucho que el medievo era una época muy oscura. En términos absolutos no lo era, y en términos relativos, comparada con hoy en día, diría que era más luminosa. En ese momento, el Islam vivía su edad de oro e incluso hacía tiempo que se había fundado el primer antecedente de universidad, en Fez, creada por Fátima al-Fihri, una mujer en el mundo islámico. En cuanto a la cristiandad, estaban haciendo los Estudios Generales, antesala de las universidades. Estaba en su apogeo el románico y ya se vislumbraba que en el futuro iba a llegar otro estilo arquitectónico. Hablar de oscuridad cuando nacieron las catedrales góticas, en fin... Hay que recuperar y, de hecho, se está hablando ya del Renacimiento del siglo XII".

Alega el escritor y periodista que no hay que simplificar en el enfrentamiento de un mundo contra otro. "Había muchísima interrelación. Había evidentemente un ambiente de guerra, de Guerra Santa en la cristiandad, de Yihad en el islam, pero había una interrelación tremenda desde el punto de vista diplomático, de cultura y al mismo tiempo comercial. Precisamente uno de los errores que cometieron los cruzados cuando fueron a Tierra Santa es que no conocían lo que sí conocían los cristianos que vivían en la Península Ibérica. Esa interrelación con Al Andalus. Llegaron a Tierra Santa y quisieron arrasar con todo sin medir esa mano izquierda que hay que tener en las relaciones internacionales. Había mucha interrelación entre los dos mundos".

Para El Batallador y Granada, Alberto Cebrián ha realizado una importante labor de documentación. "Internet tiene sus defectos, pero también sus ventajas, así es que, bien utilizado, es la mayor biblioteca que ha habido en la historia de la Humanidad. Ahí tienes acceso a numerosísimos documentos de la época, crónicas de siglos posteriores y, al mismo tiempo, todo el bagaje de historiadores, muchos de muchísimo prestigio, y lo que hay que hacer es escuchar precisamente a esos historiadores y no dejarlo ahí: también reflexionar y cotejar a uno con otro, y sacar las propias conclusiones, sin falsear la realidad y la historia, para ir dando el propio punto de vista, aunque sea de forma novelada".

Asegura el autor estar muy satisfecho tras este proceso creativo de su primera novela histórica y ya atisba su siguiente paso literario. "Me gustaría profundizar en el amor cortés en la plena Edad Media. Lo dejo ahí". Pues a esperar.

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