Los asoleos son "un recurso turístico de primer orden y Huesca sería pionera"

José Miguel Navarro ha presentado en el IEA su obra 'Luz sagrada', un riguroso trabajo de investigación que detalla más de veinte de estos fenómenos en la provincia

Periodista
05 de Marzo de 2025
Guardar
Susana Villacampa, José Miguel Navarro y Rafael Yuste, en la presentación de 'Luz sagrada', que aborda más de veinte asoleos en Huesca. Foto Mercedes Manterola
Susana Villacampa, José Miguel Navarro y Rafael Yuste, en la presentación de 'Luz sagrada', que aborda más de veinte asoleos en Huesca. Foto Mercedes Manterola

José Miguel Navarro López ha presentado este miércoles en el Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) su libro Luz sagrada, sobre más de veinte asoleos en la provincia de Huesca, en los que la luz del sol ilumina elementos significativos en espacios sacralizados y en fechas muy concretas. “Además de ser fenómenos singulares, son un recurso turístico de primer orden”, ha considerado Navarro, quien ha trabajado durante seis años en esta obra. “Y la provincia de Huesca sería pionera en este aspecto”, ha valorado, con recorridos de asoleos, alguno único a nivel mundial, desde el solsticio de invierno hasta el equinoccio de otoño.

Este libro es una de las tres patas del proyecto Lux Sacra, que suma un documental del mismo nombre de Eduardo de la Cruz, al que se puede acceder a través de un código QR que incorpora el libro; y una exposición de fotografías a gran tamaño de Iván Antolín, que todavía no ha encontrado financiación para poder ser mostrada. El trabajo de este fotógrafo acompaña el texto de Navarro López, quien ha destacado que son “imágenes nunca vistas, con perspectivas novedosas que le agregan interés a la obra”. Porque, como ha señalado, aparte de las posibles lecturas simbólicas, estos fenómenos son algo “inherentemente bello”.

Público asistente a la presentación del libro de José Miguel Navarro.
Público asistente a la presentación del libro de José Miguel Navarro.

Luz sagrada incorpora la explicación de los asoleos estudiados en la provincia acompañado cada uno con una ficha en la que se indica la fecha y la hora exacta en que se produce, junto con otros datos de interés que pueden ayudar al lector interesado en descubrir estos fenómenos en la provincia.

La presentación del libro ha venido precedida por la mañana por la observación del fenómeno del asoleo que se produce en la capilla de San Joaquín de la Catedral sobre la Inmaculada Concepción, un acto que se inició en 2023. En el IEA, Navarro López ha estado acompañado por la directora del Instituto y del Museo Diocesano de Huesca, Susana Villacampa, y Rafael Yuste, director de Prames, editora de la obra, y ha contado con la colaboración de Librería Anónima

Villacampa ha señalado que Luz Sacra es uno de los trabajos más ambiciosos del naturalista serrablés “por el tiempo y esfuerzo invertido en documentar, inventariar, analizar y entender este tipo de fenómenos en más de veinte lugares” descritos con meticulosidad. “Ha sido un enorme esfuerzo personal para recopilar toda esta información de cada edificio, capilla, retablo, imagen… para tratar de entenderlo, de afinar las hipótesis planteadas en un contexto histórico y artístico”.

Para Villacampa se trata de “un compendio incontestable y definitivo para el Alto Aragón, que nos abre los ojos para mirar con una nueva visión la luz que ilumina estos espacios sagrados”. También ha alabado las imágenes de Antolín, “que están cargadas de significado y poesía, un material que acompaña el discurso con una expresión sublime de lo que refleja”. La directora del IEA ha resaltado la singularidad de este trabajo, que es pionero, ya que hay nada documentado ni escrito sobre los asoleos, y que, ha augurado, se convertirá en “una publicación de referencia”.

Yuste ha alabado la rigurosidad del trabajo de Navarro López, que recoge “hallazgos tremendos, no solo de fenómenos sino incluso de interpretación iconológica”. Se ha mostrado muy agradecido a José Miguel Navarro “porque tienen grandes ideas y hace que en Prames las podamos desarrollar”, ha dicho.

El autor ha detallado en la presentación algunos de los asoleos que recoge en el libro, empezando por el origen de su trabajo de investigación que se produjo en una de las visitas que realiza habitualmente a San Juan de Busa. “Entré un día, que casualmente era el equinoccio de primavera, y vi como la luz de la trifora de poniente se proyectaba con una precisión asombrosa e iba avanzando para iluminar el altar. Esto que podría ser anecdótico me llevó a pensar que quizá nos estaban intentando de transmitir algún tipo de mensaje”. A partir de ahí, “empecé a tirar de un hilo que se rompía, porque había muy poca información en España y nada en Huesca”, pero siguió tirando hasta completar el proyecto Lux Sacra.

Hasta puso nombre al efecto: asoleo, tomado del argot arquitectónico que se refiere a un espacio de un edificio que durante un momento al día se ilumina. “En este caso, se va a iluminar un elemento significativo en un espacio sacralizado y, para que empecemos a intuir que hay una intencionalidad, tiene que darse también en una fecha concreta del calendario litúrgico o del astronómico. Una vez unidos los conceptos, tenemos que inferir una lectura coherente. Si el día de San Lorenzo un rayo de luz atraviesa el óculo del cimborrio de San Pedro el Viejo e ilumina la imagen del santo, evidentemente alguien ha pensado que eso tenía que ser así”, ha ejemplificado.  

Asoleo de San Pedro el Viejo.
Asoleo de San Pedro el Viejo.

Como ha señalado, “lo que pensábamos que era una cuestión meramente anecdótica, se ha revelado como algo absolutamente generalizado, en todas las culturas y por todo el mundo”. También ha puesto en contexto el fenómeno al recordar que en el amanecer la luz vence a la oscuridad, la vida a la muerte, el bien al mal. “La luz es el bien, emana de la divinidad, el sol es en todas las culturas es la encarnación del dios supremo”, ha dicho y ha afirmado que “los eventos astrales son determinantes para orientar las iglesias”.

Navarro López comenzó a estudiar las iglesias de la Edad Media, pero se dio cuenta de que hay fenómenos muy anteriores, como el que se da en la Cueva del Trucho, “el más antiguo del que tenemos constatación a nivel mundial, de hace 25.000 años”. Así, se deduce que “hay una línea temporal hasta los últimos que conocemos del barroco” y ha demostrado que “en todas las culturas y en todas las épocas se usa la luz desde el punto de vista simbólico”.

Se ha detenido en el Neolítico y ha citado que más del 90 % de los dólmenes del Pirineo está orientados entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno, “y, además, están enfocados a collados, por lo que, además de aprovechar la luz desde el punto de vista simbólico, entramos en el paisaje sacralizado, la importancia que tiene el paisaje que rodea los monumentos”. Este es un trabajo que nunca se había realizado.

José Miguel Navarro durante su exposición en el IEA.
José Miguel Navarro durante su exposición en el IEA.

Un caso muy relevante, “por el que ha merecido la pena todo el esfuerzo” se da en la cabecera del río Vero. En el tozal de Mallata, el primer rayo de sol del solsticio de invierno pasa por una ventana natural e incide en la ermita de San Martín de Lecina, que tiene una ventana ubicada para dejarlo pasar. “Por la tarde, en la pared de enfrente se abre la cueva de la Mezquita o Palomera, donde se rompieron todas las estalagmitas salvo una que fue tallada en forma de falo, y al entrar el sol por un tragadero natural lo ilumina y la proyección de la sombra llega al fondo de la cueva. Esto es un matrimonio sagrado en pleno solsticio de invierno, cuando el sol vuelve a renacer, dioses astrales entran en conjunción con diosas telúricas y vuelve la vida. Este lugar es absolutamente maravilloso, no hay nada que se le parezca en el mundo”, ha asegurado José Miguel Navarro.

En este sentido, ha destacado la importancia de trabajar desde el punto de vista turístico este atractivo. “Llevamos cuatro años informando, y creo que alguien debería haber pensado qué hacer con este espacio, en lugar de dejar que la gente vaya por ahí a lo loco, sobre todo en fechas como el solsticio de invierno”, ha demandado.

A lo largo de su exposición, ha citado otros casos de asoleos, como Roda de Isábena, la iglesia del castillo de Loarre, los cuatro que se dan en la Catedral de Huesca, San Pedro el Viejo, San Román de Ponzano, la iglesia de Agüero, la de Biscarrués, Santa Cruz de la Serós y la Catedral de Jaca. Sobre ésta última ha recordado que es la primera catedral románica de España, “por tanto estamos hablando del arquetipo de asoleo de todos los que nos vamos a encontrar después en el Camino de Santiago, y sobre todo de los que tienen que ver con la anunciación en fechas equinocciales”.       

Archivado en

Suscríbete a Diario de Huesca
Suscríbete a Diario de Huesca
Apoya el periodismo independiente de tu provincia, suscríbete al Club del amigo militante