Celia Lorán y Claudia Yupton nos transportan con El típico cuento de hadas a un universo de fantasía donde el destino y la lucha por el amor marcan el rumbo de la protagonista. En esta historia, Angie, una princesa atrapada en las intrigas de la corte, desafía el mandato de su tío, el rey, quien pretende casarla con un príncipe para sellar una alianza política.
Sin embargo, su corazón pertenece a Peter, un guardia del castillo cuya vida pende de un hilo tras ser encarcelado por el monarca. En su afán por salvarlo, la protagonista se une a un grupo de ladrones rebeldes, pactando una alianza en la que cada bando tiene algo que ganar. Aventura, conspiraciones y romance se entrelazan en una narración ágil y vibrante.
La librería Santos Ochoa de Huesca acogió este viernes, 28 de marzo, la presentación de esta novela, en un evento dirigido por la escritora y cantante Julia Maro. La velada contó con la participación especial de Miguel Lorán, hermano de Celia, quien amenizó la ocasión con su talento al piano.
Las jóvenes zaragozanas comenzaron a escribir este texto cuando tenían apenas 14 años, en ratos robados a sus clases en el instituto, especialmente en las de ciencias, donde Celia confesó que encontraba la inspiración para desarrollar la historia. Lo que en un inicio fue un entretenimiento informal en hojas sueltas, pronto se convirtió en un proyecto más ambicioso, que creció hasta superar las 200 páginas, antes de ser digitalizado y sometido a un proceso de revisión exhaustivo.

El camino hacia la publicación no estuvo exento de dificultades. Una vez concluida la obra en cuarto de la ESO, las jóvenes escritoras decidieron dar el siguiente paso y enviaron su manuscrito a diversas editoriales. Aunque una de ellas mostró interés, el proyecto se truncó cuando descubrieron que sus autoras eran menores de edad. No obstante, su perseverancia dio frutos cuando la editorial Platero decidió apostar por la obra, brindándoles la oportunidad de ver materializado su sueño literario.
Se trata de una novela de múltiples voces y perspectivas. El típico cuento de hadas ofrece una estructura en la que cada capítulo está narrado desde la óptica de un personaje distinto, un recurso que dota a la historia de dinamismo y profundidad. Con un estilo que evoca a clásicos como La princesa prometida, la obra combina elementos de la novela de aventuras, el romance y la fantasía.
Como suele ocurrir con los sellos independientes, la difusión de la novela ha constituido un reto. Sin embargo, a pesar de las dificultades, en su primer año consiguió vender más de 400 ejemplares, lo que supuso agotar su primera edición y asegurar una segunda. Hasta la fecha, su presencia ha sido más notable en Zaragoza, algunos pueblos del Pirineo y en plataformas de ventas por internet, pero las autoras tienen la firme intención de expandir su alcance a Huesca y Teruel.
A CUATRO MANOS
Durante la presentación, Celia y Claudia compartieron detalles sobre su método de trabajo, destacando cómo su amistad y pasión por la literatura fueron el motor del proyecto. “Cada una escribía una parte y la otra continuaba”, explicó Celia. Fue precisamente en una clase de física cuando se le ocurrió la idea principal, y al compartirla con Claudia, el entusiasmo de ambas les llevó a dar forma a la historia.
A lo largo del proceso creativo, cada una de las autoras encontró su propio rol dentro de la escritura. “Si una se bloqueaba, la otra la ayuda a continuar”, afirmaron. Además, señalaron sus puntos fuertes: Celia posee una gran habilidad para describir escenarios y crear ambientaciones, mientras que Claudia se desenvuelve mejor con los diálogos y el desarrollo de las escenas.
Durante sus encuentros con escritores consolidados, como Irene Vallejo, Celia Lorán y Claudia Yupton recibieron consejos valiosos sobre la importancia de leer mucho, una recomendación común entre los autores experimentados, que ellas también trasladan a los jóvenes de su edad. También subrayan la importancia de encontrar un libro que realmente les apasione, ya que es la mejor forma de inspirarse y aprender a escribir.
Aunque actualmente están, sobre todo, enfocadas en su último año de bachillerato, ambas aspiran a seguir escribiendo. “Este año nos hemos dedicado más a presentaciones y firmas, pero queremos retomar la escritura cuando tengamos más tiempo”, confesaron. Claudia planea estudiar Medicina, mientras que Celia se inclinará por Filología Hispánica.
El típico cuento de hadas refleja el esfuerzo, la dedicación y el talento de dos jóvenes que han logrado introducirse en el panorama editorial.