David Uclés (Úbeda, 1990) se ha convertido en el fenómeno editorial del ao con La península de las casas vacías (Siruela), uno de los libros más vendidos en la provincia de Huesca la semana pasada y, donde aborda la Guerra Civil Española con una mirada ambiciosa y original, combinando la historia y el realismo mágico. Periodistas y profesionales del mundo de la cultura sólo tienen palabras de elogio para su autor, desde Iñaki Gabilondo a Joaquín Sabina.
Acompañado por la autora oscense Marta Borraz, a la que conoció en la Feria del Libro de Zaragoza, el escritor andaluz le ha acompañado en la presentación de su nueva publicación, en el Salón Azul del Casino oscense, en un acto organizado por la librería Anónima.

Licenciado y máster en Traducción e Interpretación, Uclés es, asimismo, escritor, músico y dibujante. Ha publicado las novelas El llanto del león (Premio Complutense de Literatura, 2019) y Emilio y Octubre (2020), y destacados nombres de la cultura española le consideran una revelación.
La novela se centra en Odisto; su esposa, María, y su hijo, pero junto a ellos desfilan más de 40 miembros de una misma familia, 500 personajes anónimos y más de 300 figuras históricas, entre las que destacan Federico García Lorca, Manuel Azaña y Ernest Hemingway, entre otros. "He leído muchas lecturas sobre la guerra desde hace años y me he ido familiarizando con estos personajes, así que finalmente decidí que también formaran parte de la historia", explica el autor.

El jienense describe su novela como un gran fresco de la Guerra Civil en toda la península, tejido con los hilos del realismo mágico. Para ello, crea al inicio un Macondo íbero: Jándula, un pueblo de Jaén donde nace una familia que, a lo largo de la historia, recorren España siguiendo los pasos de la contienda.
Aragón ocupa un lugar destacado en la narración. Se mencionan la batalla de Teruel, Albarracín y la figura de Ramón Acín, con sus pajaritas y la escultura en su honor, además de su trágico final y el de su esposa, Concha Monrás. "Con 700 páginas para abarcar toda la contienda, no podía detenerme demasiado en cada personaje, pero quise hacerle un guiño en un momento determinado", comenta. También aparece George Orwell, con referencias a su estancia en Huesca y su paso por una enfermería.
Todo ello conforma un gran tapiz donde lo histórico y lo fantástico se entrelazan para ofrecer una perspectiva diferente del conflicto. "En comparación con otras comunidades, la verdad es que Aragón sale mucho", destaca el autor.
FICCIÓN HISTORIA Y REALISMO MÁGICO
David Uclés reflexiona sobre "la fina línea entre la ficción y la fantasía, un espacio donde la historia y el mundo onírico deben convivir con mucho respeto y tacto".
Agrega que, aunque su relato mantiene un rigor histórico, también busca ser honesto con el enfoque narrativo, "porque, si no, se podría trivializar el tema de la guerra, que es un asunto muy sensible, que todavía afecta", pero ha distorsionado la forma "bajo el realismo mágico". Este movimiento literario se caracteriza porque los acontecimientos sobrenaturales o irreales son percibidos como parte de la normalidad.

"Es mi estilo", resume, y recuerda que todas sus novelas publicadas siguen esa misma línea y también lo hará la siguiente. "No me gusta que me pongan una etiqueta final", pero disfruta narrando historias que el lector pueda reconocer, con personajes reales, aunque alterando las formas. Le atrae jugar con los colores, la lógica y la física, introducir pequeñas dosis de surrealismo y distorsionar la realidad solo lo justo para darle un matiz mágico sin perder su esencia.
El matiz alegórico del título encapsula el vacío dejado por la guerra
El título La península de las casas vacías surge de una idea con la que muchos españoles podrían coincidir: "Al finalizar la Guerra Civil, la península quedó marcada por la ausencia. Miles de hogares quedaron vacíos, ya fuera por fallecimiento, exilio, enfermedad o cualquier otra causa derivada del conflicto". Además, el autor subraya que su perspectiva es iberista y prefiere hablar de Iberia antes que de España. Más allá de la historia, le atraía el matiz lírico y alegórico del título, que encapsula el vacío dejado por la guerra.

David Uclés cuenta que el germen de su novela surgió cuando tenía apenas 19 años, por lo que se convirtió así en un proyecto que le ha acompañado durante buena parte de su vida. Para su creación, recibió las becas Leonardo y Montserrat Roig. "Este libro es el mayor testimonio que puedo dejar en la vida", señala. A lo largo del tiempo, el manuscrito ha pasado por múltiples revisiones, hasta el punto de haberlo registrado siete veces: aproximadamente, cada año y medio.
Más allá del proceso de escritura, espera que su novela cumpla tres objetivos para el lector. Primero, que sea "un espacio de evasión y pasión literaria". Segundo, que le permita viajar por otra península, la que él mismo ha recorrido y plasmado en sus páginas. Y tercero, que ayude a revisar la Guerra Civil desde una perspectiva total.
Cuando se le pregunta sobre las falsas creencias más extendidas sobre la contienda, David Uclés se toma un momento antes de responder. Finalmente, señala que "a veces se tiende a simplificar la guerra civil en términos de blanco y negro, cuando en realidad su comprensión exige considerar los grises y entablar una conversación real, escuchando al otro antes de regurgitar lo que tú tienes por verdad. Porque una guerra como esta es muy compleja, y muchos quieren resumirla".