Guillermo Vicente: honor a Diego de Vidania, "uno de los hijos más ilustres" de la Universidad de Huesca

El profesor recorrió la brillante trayectoria del profesor en la Sertoriana, miembro de la inquisición y prefecto y capellán en Nápoles

04 de Diciembre de 2024
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Guillermo Vicente y la conferencia sobre Diego Vidania, uno de los hijos más ilustres de la Universidad Sertoriana

Guillermo Vicente y Guerrero pronunció este martes en el Colegio Imperial de Santiago una conferencia sobre Diego Vincencio de Vidania, organizada por Studiosi pro Universitate Sertoriana, con un recorrido por su fascinante existencia en dos etapas similares en duración, la oscense y la napolitana, las ideas y venidas de uno de los "hijos más ilustres" de la Universidad de Huesca cuya inteligencia le permitió tener una gran influencia en su ciudad, en Aragón y en España. Comenzó, tras formarse en la Sertoriana, siendo profesor de sus aulas y terminó sus días como prefecto y capellán en Nápoles.

La sesión comenzaba con el recordatorio del presidente de Studiosi pro Universitate Sertoriana, Pablo Cuevas, del ciclo de conferencias que se ha concentrado en el Colegio Imperial de Santiago con el que además ha reivindicado esta sede que, tras la desaparición de la Universidad Sertoriana, pasó a titularidad del Instituto Ramón y Cajal, lo que no hace sino reforzar el vínculo entre la universidad y la herencia posterior. Ha recordado Cuevas que este sábado 7 de diciembre tendrá lugar en la Catedral el Tota Pulchra, una ceremonia única en el mundo y que nos liga directamente con la tradición universitaria.

José Luis Pueyo, miembro de Studiosi pro Universitate Sertoriana, presentaba a Guillermo Vicente y Guerrero como "profesor universitario, estudioso infatigable, amplio conocedor de las corrientes filosóficas-jurídicas, con una aquilatada experiencia en el ámbito docente e investigador incansable". En su humildad, agregaba Pueyo, sugirió cómo se le podía introducir: "De mí pueden decir que soy profesor de Filosofía del Derecho en Zaragoza, que soy doctor licenciado  en Historia y que mis ámbitos de investigación principales son la Historia del Pensamiento Jurídico y Político, la Historia de la Educación en especial de las Universidades y cuestiones teóricas relacionadas con la Filosofía Jurídica". Naturalmente, añadió un buen puñado de méritos académicos, divulgativos e investigadores, como sus proyectos sobre las corrientes del Derecho Jurídico en el siglo XIX, la dirección de la Cátedra de Derecho Civil y de Aragón, los siete libros propios más los ocho en los que ha sido coordinador y 59 importantes trabajos.

Llegaba el turno del conferenciante que puso de inmediato sobre la mesa el papel de Diego Vincencio de Vidania, profesor de la Universidad de Huesca, rector un año y que se puede definir como "uno de sus hijos más ilustres". Parte de que la historia de las universidades se puede enfocar de muy diversos prismas y es "especialmente útil el estudio de los profesores". Vidania, agregaba, "es un personaje excepcional. No sólo por su labor en la Universidad sino por la que emprendería posteriormente, pero no deja de ser un hijo de la Universidad Sertoriana: allí estudió, allí fue profesor y allí fue rector".

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Impartió docencia en asignaturas hoy desconocidas, "de Derecho Romano. Fue profesor de Código, de Digesto Viejo y de Sexto de Cánones, es decir, estuvo en las dos facultades jurídicas: la de Leyes y la de Cánones". Fue miembro de la Inquisición y se convirtió al final en prefecto de la Universidad de Nápoles. En la ciudad italiana emitió dos informes para regir la vida universitaria que indicarían su ideario. Pero, sobre todo, lo más significativo es que es "el autor del primer manuscrito en castellano sobre Derecho Natural. Es importantísimo, asombrosamente singular, porque lo escribe en 1712 y yo no he rastreado ningún manuscrito que hable de Derecho Natural, ni en español, en castellano ni por supuesto en el resto de lenguas peninsulares. Por tanto, podríamos definirlo como un introductor de Hugo Grocio en España y adquiriría una relevancia sustancial".

La portada del manuscrito dice "El verdadero Derecho Natural innato en la mente de todos los hombres y sus efectos", y el subtítulo es "Escrito para su uso personal". Sostiene el profesor Guillermo Vicente que hay una cierta contradicción cuando, en la página siguiente, explicita: "Advertencia al lector". "¿Qué está ocurriendo aquí realmente? Podemos jugar con una interpretación. Posiblemente, el objetivo de Vidania era publicarlo, pero él estaba haciendo una interpretación de Hugo Grocio, que estaba en el índice de libros prohibidos. Todas las obras de Grocio estaban prohibidas en España por la Inquisición y Vidania es un oficial de la Inquisición. Entonces encontramos aquí una razonable explicación de por qué él está jugando por un lado con que es una cosa para él, de uso interno, pero por otro lado está ya pensando en la posibilidad de publicar o tener lectores".

LAS DOS ETAPAS DE VIDANIA

Diego Vincencio de Vidania nace en Huesca en el seno de una familia notable, hijo y sobrino de notarios de número, el 5 de octubre de 1644. Hijo único, quedó huérfano de padre a los tres años. Estudió Gramática y Humanidades en el Colegio de Jesuitas y, posteriormente, Derecho y Cánones que culmina en 1663 y 1668. En Leyes y Cánones se doctoró. Ejerció de profesor de ambas materias de la Universidad de Huesca y en 1667 fue rector durante un curso desde marzo. Poco después, abandonaba y se trasladó a Zaragoza a practicar la Abogacía. Tras casarse con Teresa Insausti, retornó a Huesca como notario. Ya secretario de la Universidad Sertoriana y del concejo, redactó testamento con unas hermosas palabras a su esposa: "Se dignará su Divina Magestad volvamos a vivir en unión espiritual una eternidad".

Nombrado Cronista Mayor del Reino de Aragón, el jurista había escrito un libro importante, "Disertación histórica de la patria del invencible mártir San Lorenzo", que contradecía la pretensión del nacimiento valenciano del santo y documentaba su raíz oscense.

El fallecimiento de Teresa un año después de suscritas las últimas voluntades varió su rumbo. Realizó las pruebas de sangre y entró en la Inquisición. Corría el año 1684 y sus destinos eran Barcelona, Madrid y Roma sucesivamente. En la causa contra Miguel de Molinos, se dice, afirmaba el profesor Vicente y Guerrero, que fue un observador neutral, distante y no comprometido ante la condena al místico turolense al que el papa Inocencio XI reprochó 68 de sus "proposiciones".

Diego Vincencio de Vidania se trasladó de Roma a Sicilia donde permaneció hasta 1693 y posteriormente a Nápoles, donde fue investido capellán y prefecto de la Universidad. Su gran inteligencia sobresalió en la corte de Carlos II. Si en Huesca había sido amigo de Lastanosa, en Italia le unen lazos con Giambattista Vico, filósofo napolitano que abjuraba del racionalismo moderno y se inspiraba en la Antigüedad clásica. Son tiempos convulsos tras la muerte de Carlos II el Hechizado que abre un conflicto dinástico que es un antes y un después del Derecho aragonés. Felipe de Anjou firmaba el mantenimiento del Derecho de cada territorio, pero Aragón se decanta por el Archiduque don Carlos. Tras la batalla de Almansa en 1707, Aragón y Valencia pierden sus normas como castigo por el apoyo al Archiduque, salvo algunas excepciones como Jaca que se inclina por Felipe de Anjou o el Ayuntamiento de Zaragoza que, en su posicionamiento, va y viene.

Tras la reconquista de Nápoles por el Archiduque, nombra a Vidania prefecto de la Universidad y se erige en un referente cultural, político y religioso.

EL MANUSCRITO

El doctor Guillermo Vicente y Guerrero profundizaba en el Manuscrito de Derecho Natural de Diego Vincencio de Vidania, "trufado de autores prohibidos". Explicaba la influencia de Vico y, fundamentalmente, de Hugo Grocio, el autor más importante del siglo XVII.

El profesor consideraba que, en el ámbito del pensamiento, René Descartes y su doctrina simplificada en su expresión "cogito, ergo sum" no deja de ser un fraude en su forma de entender el mundo y la razón, con la que Diego de Vidania no estaba de acuerdo. Vidania sentía apego a Aristóteles y a la perspectiva armonizadora de la patrística (la ciencia que estudia la doctrina y vidas de los grandes padres) y la escolástica (la unión entre los pensamientos filosófico y teológico para comprender las revelaciones sobrenaturales del cristianismo) del teólogo Francisco Suárez.

Con la concepción del Derecho Natural tradicionalmente inspirado por Dios, Vidania revaloriza la obra de Grocio en el objetivo de que no quede reemplazado Dios por la Razón. En todo caso, asumía la libertad de cátedra, "aunque Vidania pensaba que mejor tener como referencias a Aristóteles, a Platón o a Francisco Suárez que a un profesor que no conoce nada".

Guillermo Vicente se atrevió a pronunciar un corolario que no es real, imaginando en su mesilla un breviario de textos religiosos, unos folios dispersos para un manuscrito y un tratado de Santo Tomás o de Juan Duns Scoto. "Debió sentir satisfacción por haber conseguido mantener la autoritas de Aristóteles, la patrística, la escolástica, el Derecho Natural y pensar que la escolástica sigue en pie resistiendo los embates". Concluía que bebió de las fuentes de Hobbes y su Leviatán en la renuncia de los ciudadanos a sus derechos una vez entregados a los soberanos bajo la máxima de que el gobernante debe mantener su poder.

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