La SD Huesca Femenino quiere sellar la salvación cuanto antes, pero sabe que no será fácil. Tras superar el bache de tres jornadas sin ganar, las azulgranas llegan con una gran inyección de moral tras la remontada a domicilio del pasado fin de semana ante el Rayo Vallecano. Con solo cinco partidos por delante, el equipo buscará confirmar su buen momento este sábado en la Base Aragonesa y seguir escalando posiciones para alejar la sombra del descenso. Para ello, se enfrentará a la SD Eibar B, rival de la zona media de la tabla, a partir de las 18:30h. Lo hará justo después del gran partido entre el Huesca B y el Ebro, de Tercera RFEF.
El encuentro ante el Rayo Vallecano reflejó el carácter de un equipo que no se doblega ante las dificultades. A pesar de encajar pronto y tener el partido cuesta arriba desde los primeros minutos, las jugadoras no se vinieron abajo. “Valoro mucho que pese al gol en contra, seguimos creyendo en nuestro juego y en el trabajo de la semana", explica Verónica Rodríguez. Un trabajo que tuvo premio: “Fue una refuerzo de confianza importante, porque llegábamos después de un empate que había sabido a poco ante el trabajo del equipo”, dice la entrenadora. El triunfo llegó además remontando un gol en la primera parte. “Fue una victoria de las que sientes que son algo más de tres puntos en el plano moral”.
Ahora, quieren aprovechar esas buenas sensaciones en la Base Aragonesa. El rival de mañana, el Eibar B, llega con una racha de cuatro empates consecutivos que demuestra lo complicado que es sumar de tres ante ellos. “Sabemos que va a ser un partido difícil, y más ahora que todo el mundo lo está dando todo por sus objetivos, pero confío plenamente en mis jugadoras. Vamos a hacer un gran partido”, afirma Rodríguez.
Y es que en este tramo final del curso, el factor campo es clave. “Debemos dar un paso adelante en casa, ser fuertes en nuestro campo es fundamental para acercarnos al objetivo”, argumenta la técnico. Con el apoyo de la afición como aliado, el equipo busca convertir la Base Aragonesa en un fortín donde sumar los puntos que acerquen la permanencia.