Con el pensamiento y las oraciones situados en la Policlínica Gemelli, donde sufre la enfermedad el Papa Francisco, Huesca ha estrenado la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza oficiado en la Catedral desde las 20 horas por el administrador apostólico de la Diócesis, Vicente Jiménez Zamora, que ha asistido complacido al primer toque de tambor este año protagonizado por la Cofradía de Santiago. A este grupo y a representantes del resto, ha dirigido su agradecimiento, sus deseos de buenas noches y proclamado: "Camino de la Semana Santa". La que van a recorrer, como reza el lema del Jubileo, los Peregrinos de la Esperanza.
La seo oscense ha visionado el aspecto con el que nos vamos a familiarizar hasta el 20 de abril, cofrades con sus túnicas o con medallas, ilusionados con la idea de que la lluvia no impida las procesiones como el pasado año, incluida la del Santo Entierro.
Rostro sonriente, por la renovación con Dios, del administrador apostólico, que ha profundizado tras las lecturas en el mensaje del simbolismo de la celebración. Ha remembrado a San Pablo y rescatado su expresión. "Es un momento favorable ofrecido también a nosotros esta tarde, Miércoles de Ceniza. Emprendemos con espíritu penitente el austero camino cuaresmal. En el centro de atención", hay un "gesto asistencial y simbólico, ilustrado oportunamente por las palabras que le acompañan. Es la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas, cuyo significado que evoca con fuerza la condición humana queda destacado por la primera lectura del rito: Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás. Estas palabras tomadas del libro del Génesis recuerdan la caducidad de la existencia humana, e invitan a considerar la vanidad de todo proyecto terreno cuando el hombre no funda su esperanza en el Señor. Somos polvo, somos ceniza, pero un polvo, como decía Quevedo, enamorado con el amor de Dios".
Ha agregado Vicente Jiménez que se trata de una ceniza de nuestro cuerpo que se transformará "en cuerpo glorioso en la resurrección definitiva".
La segunda fórmula del rito es "convertíos y creed en el Evangelio, tomado de Marcos 1.15. Y subraya la condición indispensable para avanzar por la senda de la vida cristiana. Se requiere un cambio interior real, y la adhesión confiada a la Palabra de Cristo".
El administrador apostólico ha enumerado los tres caminos de "purificación personal y comunitaria para la Cuaresma" que propone la Iglesia: "La limosna, la oración y el ayuno". El texto del Evangelio de Mateo inicia, ha asegurado, en un "modo de conversión que va desde lo hondo de nosotros mismos hasta el exterior de nuestros comportamientos". La intensidad de la oración "habrá de llevarnos de la mano a reconocer la grandeza de Dios en nuestra vida, y la limosna y el ayuno, por su parte, a esclarecer la importancia del prójimo en nuestra existencia".
Ha parafraseado el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2025 y que ha escrito antes de entrar en el Policlínico Gemelli: "Caminemos juntos en la esperanza". Desarrolla brevemente tres puntos. Primero, "la Cuaresma es un caminar. El lema del Jubileo es Peregrinos de Esperanza. Podemos preguntarnos, dice el Papa Francisco: ¿Estoy realmente en camino, o un poco paralizado, estático, con miedo y falto de esperanza? ¿O estoy satisfecho en mi zona de confort".

Segundo, dice: "Hagamos el viaje juntos. Los cristianos estamos llamados a hacer caminos juntos, nunca como viajeros solitarios. Es decir, somos sinodales, somos cofrades, hermanos los unos de los otros. Caminar juntos significa ir en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos unos a otros con amor y paciencia".
Y, en tercer lugar, dice el Papa: "Debemos recorrer el camino en la esperanza que no defrauda", mensaje central del Jubileo 2025. "Es la llamada a la conversión de la esperanza, a confiar totalmente en Dios que cumple sus promesas. La esperanza es el ancla del alma, segura y firme". Ha invitado a los cofrades a convertir el tiempo de "Cuaresma en conversión y profunda reconciliación con Dios, con nosotros mismos y con nuestros hermanos". El amor de los cristianos de Huesca lo hemos de dar al prójimo, "especialmente al que sufre y al necesitado. Solo así podremos participar plenamente de la alegría de la Pascua".
EMOCIÓN EN TRES TOQUES
La Plaza de la Catedral, a la que han asomado los oficiantes con el Cristo en la Cruz, rebosaba expectación. El Grupo de Tambores de la Cofradía de Santiago, perfectamente alineado, acompañado por sus homólogos representantes de otras cofradías. A la salida del administrador apostólico, el primer toque de la Semana Santa 2025, y un segundo con todos los tañedores perfectamente conjuntados.
Don Vicente Jiménez ha agradecido la presencia y la interpretación y, antes de desear unas buenas noches, ha asegurado que todos juntos vamos "Camino de la Semana Santa". Como peregrinos de esperanza.