La Cofradía del Santo Cristo de los Gitanos de Huesca ha salido a la calle este domingo con su característico fervor y el inconfundible sonido de sus tambores. Ante la puerta de la Iglesia de San Vicente el Real (La Compañía), han blandido sus mazas y baquetas, para realizar después un breve recorrido hasta llegar a las Cuatro Esquinas.Cada Semana Santa, Huesca se convierte en un escenario donde distintas cofradías llenan las iglesias con sus sonidos y tradiciones.
Óscar Tirri les ha acompañado marcando un poco el paso, junto al cofrade que portaba el estandarte de esta agrupación. "Voy siguiéndolos y aquí estaré siempre que pueda", ha afirmado con orgullo.
Se ha referido a la intensidad y entrega con la que la banda interpreta sus ritmos. "Es una ilusión verles", ha afirmado, y se ha referido al prior, Manolín Giménez, con devoción y respeto. "Al cielo con él".
Aproximadamente 26 o 27 miembros han formado parte del recorrido, un número significativo, con muchos niños y gente joven.
Los redobles se han escuchado durante casi una hora y el público se paraba a escucharles. La Cofradía de los Gitanos de Huesca no solo desfila; celebra, siente y transmite la esencia de una tradición que sigue viva en cada golpe de tambor.